lunes, 31 de agosto de 2015

Test de la Familia

INTERPRETACIÓN DE JOSEP M. LLUIS FONT

Este autor trata de dar una interpretación más sistemática del Dibujo de la Familia. Se basa en tres aspectos para de interpretación:

1. Características generales de los dibujos


Tamaño En relación con el tamaño, se clasifica a los dibujos en tres categorías: Grandes, normales y pequeños. Se considera que la relación entre tamaño y espacio disponible se proyecta la relación dinámica entre el niño y el ambiente, concretamente, entre el niño y las figuras parentales. Por lo tanto, los dibujos grandes corresponden a niños que responden de manera agresiva y expansiva ante las presiones del medio, por el contrario, los dibujos pequeños se asocian con sentimientos de inferioridad e inseguridad. Al considerar el nivel sociocultural, los dibujos grandes se dan más frecuentemente en niños de clase alta.



Emplazamiento Se refiere al sector de la página en el que se sitúa el dibujo. Arriba representa el mundo de fantasías, ideas y tendencias espirituales; abajo significa lo concreto y sólido; y el centro representa la zona de los afectos y el corazón. Este autor

plantea que la ubicación del dibujo en la parte central es lo normal. 
Sombreado
Borraduras
Distancia entre los personajes
Existen dos categorías, los que tienen sombreado débil y los que lo tienen en extensión notable y con intensidad, siendo en este último caso donde se interpreta. Considera que el sombreado es un signo de ansiedad más frecuente en primogénitos e hijos menores.
Se considera cualquier intento de borrar que haya dejado huella en el papel. Considera las borraduras como indicadoras de ansiedad y conflictos emocionales
La distancia física entre los personajes representa la distancia emocional existente entre los mismos. La representación de los personajes en planos diferentes refleja, en algún grado, falta de comunicación, a no ser que los distintos planos se justifiquen por la presencia de un número elevado de personajes.

2. Valorización y desvalorización


Valorización El niño considera más importante a quien admira, envidia o teme y, también, con quien se identifica conscientemente o no, lo cual se manifiesta por la manera de dibujar a los personajes.


El personaje valorizado es dibujado en primer lugar, porque el niño piensa antes en él y le presta mayor atención. En la gran mayoría de los casos ocupa el primer lugar a la izquierda de la página, dado que el dibujo generalmente se construye de izquierda a derecha. Se destaca por tener un tamaño mayor al resto de los personajes, guardando las proporciones. Es ejecutado con mayor esmero, abundan cosas agregadas como adornos en la ropa, sombreros, etcétera. También puede destacarse por su ubicación junto a un poderoso, por ejemplo, un niño ubicado al lado de uno de los padres, el preferido o temido. Puede ocupar una posición central en donde la mirada de los otros converjan hacia él.

Desvalorización Consiste en negar la realidad a la cual el sujeto no puede adaptarse, lo cual se manifiesta a través de la supresión de uno de los miembros de la familia o de alguna parte de ellos. Cuando la desvalorización de un personaje no se manifiesta por su ausencia, puede expresarse de mucha maneras. Puede suceder que el personaje desvalorizado aparezca representado con un dibujo más pequeño que los demás; colocado último, con frecuencia a la orilla de la página; colocados muy lejos de los otros o debajo; no tan bien dibujado como los demás o sin detalles importantes; sin nombre; muy rara vez se identifica con el sujeto que realiza el test.  

3. Componentes jerárquicos


Se refieren al lugar que se adjudica a los diferentes subsistemas estructurales de la familia.

Bloque Parental

Jerarquía de hermanos
Jerarquía familiar:

Cuando este bloque no aparece, el sujeto percibe vínculos efectivos fuertes de alguno de los padres hacia alguno de los hermanos, proyecta su visión de algunos favoritismos o una situación de rivalidad entre los hermanos por el afecto de los padres.

No dibujar a los padres juntos, intercalar a alguien entre ellos (hermano o a sí mismo) siempre que los padres no estén desvalorizados. Indica que el sujeto considera privilegiado al personaje que se encuentra en medio o la expresión de un deseo de sobreprotección o dependencia.
Es frecuente que se altere la jerarquía de los hermanos en el dibujo, por lo cual se considera de importancia cuando va acompañada de otros indicios como borraduras, tamaño, sombreado, supresión de algunos elementos o algunos otros semejantes.
El orden jerárquico normal consiste en dibujar primero al padre, luego a la madre, y a continuación a los hermanos, por orden de mayor a menor. Este orden se altera cuando aparece clara desvalorización de alguno de los miembros de la familia.

CONSIDERACIONES SOBRE LA INTERPRETACIÓN CLÍNICA

El Dibujo de La Familia es una prueba proyectiva y como tal, debe interpretarse con base en la historia del sujeto y en relación con otras técnicas, como la entrevista y otras pruebas psicológicas. La entrevista debe incluir a los padres, puesto que el niño es un sujeto en formación y mucho de lo que le pasa es un reflejo de lo que les sucede a los padres.
Esta prueba permite apreciar cómo se siente el niño dentro de su ambiente familiar, la relación que mantiene son sus padres y hermanos, vinculado muchas veces con una conducta patológica constituida en el síntoma y formular una hipótesis sobre la personalidad del sujeto estudiado, que debe corroborarse posteriormente a través de un interrogatorio más amplio y con referencia continua a la entrevista e historia personal, La prueba del dibujo de la familia es útil para planear una intervención y/o para evaluar cambios en el tratamiento.

Es importante considerar en la interpretación la edad del niño, su etapa del desarrollo y cuáles son las circunstancias por las que atraviesa el sujeto.





jueves, 6 de agosto de 2015

Hablar en Público: Fases del Discurso

Aunque todos hablamos diariamente con otras personas, para hablar en público se necesita aprender y dominar unas habilidades y destrezas básicas cuyo aprendizaje requiere esfuerzo y dedicación.
El proceso de hablar en público también se puede dividir en fases:
introducción, desarrollo y terminación.

  1. Introducción.
En ella se anticipa lo que se va a decir durante la exposición del tema objeto
de la exposición.
Con ésta se intenta ganar la atención de la audiencia, estimular su interés por el tema y preparar el camino para el desarrollo de la exposición.
Hay muchas formas distintas de estimular el interés de la audiencia por el tema durante la introducción. Así, por ejemplo, se les puede hacer una pregunta sugestiva; comentarles una afirmación insólita, audaz o sorprendente; presentar un ejemplo o narrarles una anécdota; comenzar con una nota de humor; emplear una cita provocativa; plantear una situación hipotética; contar una experiencia personal, etc.
En la introducción se presenta el tema de la exposición y, generalmente, se avanza un esquema de sus puntos principales o se anticipa la idea central.             
          
        2.Desarrollo (o cuerpo).

Durante éste se exponen las ideas principales que previamente hemos esquematizado.
Incluye generalmente entre dos y cinco puntos principales (en una exposición breve), que sirven para expresar y fundamentar la idea central de la exposición. Para desarrollar cada punto principal uno puede utilizar ejemplos, testimonios, analogías, citas estadísticas, casos específicos, explicaciones, argumentos y ayudas visuales (diapositivas, películas,gráficos, pizarra…). Es conveniente no dar toda la información de golpe, sino explorar las ideas en función del tiempo que se tenga.
Es también aconsejable no ir saltando de una materia a otra, sino guardar un cierto orden y coordinación entre las ideas o puntos a exponer; los oyentes pierden el interés cuando escuchan cosas sueltas y desorganizadas.

         3. Terminación (conclusión).

En ella se hace un resumen de lo dicho, una síntesis de lo que se ha pretendido exponer o plantear.
Por ejemplo, tú puedes querer que el auditorio quede informado o persuadido de algo, que ponga en duda alguna cosa, que se sienta llamado a la acción o que se haga una serie de preguntas sobre algo. Tres son los modos básicos de concluir una exposición:

a) Expresar o reafirmar la idea central.
b) Sintetizar los puntos principales expuestos.
c) Indicar una acción deseada, exhortando al auditorio a llevar a cabo una acción o
acciones específicas.
Estructura y proceso para articular
una exposición oral pública
ORGANIZACIÓN DE LA EXPOSICIÓN

Cuando se va a realizar una exposición es conveniente seguir cierto orden en lo que se va a decir y como se va a exponer. Es decir, se ha de tener previsto lo que puede ocurrir o queremos que ocurra desde que uno se dirige al lugar desde donde va a hablar hasta que lo abandona.
Un orden aconsejable para organizar los pasos o tareas a realizar podría ser el siguiente:


1. Acércate al lugar desde donde vas a hablar con paso natural y desenvuelto.

2. Si eres presentado, mira al público tanto como al presentador. No mires al suelo
fingiendo modestia.

3. Mira a la audiencia antes de comenzar la exposición.

4. Saluda al público.

5. Comienza tu exposición, la cual es conveniente que esté organizada en tres partes: Introducción, desarrollo y terminación, tal como te acabamos de indicar en la introducción.

6. Mira de vez en cuando, durante unos instantes, a los componentes del auditorio
mientras permaneces en silencio. Estas pausas muy breves alivian la atención y
concentración de la audiencia y, por tanto, se agradecen.

7. Haz una referencia expresa al público con comentarios de despedida, agradecimiento, cumplido, etc.

8. Si debes dejar tu sitio a otro conferenciante, abandona el lugar con paso natural y desenvuelto.


(Los puntos 3 y 6 pueden preceder y seguir a los 4 y 7, respectivamente)

jueves, 30 de julio de 2015

Dinámicas

DINAMICA 1.: Distanciamiento de las emociones desagradables.


Metáfora de Bienvenidos todos y el invitado grosero (Wilson y Luciano, 2002).

Supongan que se disponen a celebrar la fiesta de su vida y ustedes son los anfitriones. Sólo hay una única norma en la localidad para poder celebrar fiestas, y es que se ha de poner un cartel en la entrada que diga: “Bienvenidos todos”. Ustedes acceden, aunque no están muy convencidos. Ponen el cartel y comienzan a llegar invitados. Cualquiera puede entrar, ya que está el cartel “Bienvenidos todos”. Antes de que puedan ustedes disfrutar de su fiesta, observan a un invitado grosero, sucio, maloliente y maleducado. Inmediatamente, se alertan y van hacia él para echarle, pero no pueden hacerlo (está el cartel de “Bienvenidos todos” e inmediatamente volvería a entrar). No encuentran otra opción que ir detrás del invitado grosero para conseguir que no moleste a otros invitados. ¿Qué hacer para que no moleste? Se le ocurre que puede encerrarlo en una habitación, pero entonces tiene que estar pendiente de que no salga. Finalmente, no le queda más opción que estar llevándole a la puerta de salida y quedarse allí para que no moleste más. Si se despista, rápidamente se mezcla con los invitados y ustedes tienen que volver a estar detrás de él para que no incordie. La cuestión es que si quieren que el invitado no moleste tienen que ser sus guardianes, y a pesar de ello, se les escapa frecuentemente. Lo pueden hacer, son libres de hacerlo, pero tiene un coste muy alto. ¿Están los anfitriones realmente en su fiesta o se la están perdiendo?


Dinámica 2: Distanciándonos de las emociones desagradables.

Ejercicio del observador: no soy mis emociones; soy algo más (Assagioli, 1971).


Ahora examinemos sus emociones. Piensen en aquel momento en el que ustedes estaban tan tristes como no han vuelto a estar nunca más. Déjense deslizar en esa experiencia por un instante. Ahora imaginen aquel momento en el que estuvieron más felices que nunca. Imaginen un ejemplo concreto. Cuando lo tengan en mente, permítanse deslizarse en esa situación. Permítanse sentir lo que sentían al estar allí… al sentir aquello. Ahora piensen en alguna ocasión en que estuvieran aburridos. Represéntense esa situación y sumérjanse en ella. Recuerden ahora alguna vez en que estuvieran contrariados. Imagínenla. Imaginen estar en aquella situación. Ahora represéntense una ocasión en que estuvieran enamorados. Sientan como sentían aquello. Quiero que noten que, a través de todos esos cambios, el usted que estaba triste es el mismo usted que estaba feliz. El usted que estaba enamorado es el mismo usted que estaba aburrido. Advierta que, aunque sus emociones han cambiado constantemente, había un usted que tenía todas esas emociones. Sólo por un momento, caigan en la cuenta de que aunque tengan emociones, ustedes no son sus emociones. Note que aunque sus emociones han cambiado a lo largo de su vida, en todo momento había un usted que permanecía siempre el mismo. El usted que tenía esas emociones es el mismo usted que está aquí ahora. Por un momento tan sólo, déjense notar este hecho fundamental: “aunque tengo emociones, yo no soy mis emociones”.