jueves, 14 de mayo de 2015

Dinámica grupal para aumentar la autoestima

Cuando la persona no conoce, rechaza sus derechos o se la han inculcado toda una serie de ideas, tales como: “es egoísta anteponer las necesidades propias a las de los demás”, “es vergonzoso cometer errores”, “no hay que interrumpir”, se están pasando por alto una serie de derechos que todos tenemos y que hacen merma en la autoestima de la persona.

Derechos Asertivos básicos que todos tenemos y cuya defensa mejora la autoestima:

v 1. El derecho a ser tratado con respeto y dignidad.
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v 2. El derecho a tener y expresar los propios sentimientos y opiniones.
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v 3. El derecho a ser escuchado y tomado en serio.
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v 4. El derecho a no juzgar mis necesidades, establecer mis prioridades y tomar mis propias decisiones.
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v 5. El derecho a decir “no”, sin sentirte culpable o egoísta.
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v 6. El derecho a pedir lo que quiero, dándome cuenta de que también mi interlocutor tiene derecho a decir “no”.
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v 7. El derecho a cambiar.
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v 8. El derecho a cometer errores.
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v 9. El derecho a pedir información y ser informado.
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v 10. El derecho a obtener aquello por lo que pagué.
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v 11. El derecho a decidir no ser asertivo.
v 12. El derecho a ser independiente.
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v 13. El derecho a decidir qué hacer con mis prioridades, cuerpo, tiempo, etc., mientras no se violen los derechos de otras personas.
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v 14. El derecho a tener éxito.
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v 15. El derecho a gozar y disfrutar.
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v 16. El derecho a mi descanso, aislamiento, siendo asertivo.
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v 17. El derecho a superarme, aun superando a los demás.
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v 18. El derecho a mantener la dignidad y respeto comportándote de forma asertiva -incluso si la otra persona se siente herida- mientras no viole los derechos de los demás.
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v 19. El derecho a hacer cualquier cosa mientras no viole los derechos de alguna otra persona.
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v 20. El derecho de los demás a tener estos mismos derechos.





Procedimiento: Se recorta en un papel cada uno de estos derechos y se entrega uno a cada miembro del grupo para que reflexione unos segundos sobre él.
 Acto seguido se pide a cada sujeto que vayan rotando por la sala exponiéndose unos a otros sus derechos. Al final, sentados en su sitio cada uno lee su derecho. Comentar en grupo.



lunes, 11 de mayo de 2015

Los cuidados Paliativos

 EL SISTEMA DE CUIDADOS: 

Atender profesional y humanamente las necesidades de las personas en cualquier momento vital es sin duda una responsabilidad moral que implica necesariamente a la Psicología.

Los “Cuidados Paliativos” suponen la base de la atención a pacientes y familiares en la situación de fin de vida.

En la actualidad, la OMS señala que “Los Cuidados Paliativos afirman la vida y consideran la muerte como un proceso normal, ni aceleran ni posponen la muerte, proporcionan alivio para el dolor y otros síntomas perturbadores, integra los aspectos psicológicos y espirituales del cuidado, ofrecen un sistema de apoyo para que los pacientes vivan tan activamente como sea posible hasta la muerte, ofrecen un sistema de apoyo a la familia tanto durante el proceso de
enfermedad del paciente, como después de la muerte para manejar su propio duelo”.

ALGUNAS CONSIDERACIONES DE BASE

1. La enfermedad y el final de la vida son, en última instancia, cambios a los que el individuo ha de hacer frente. Por tanto, es importante aceptar el derecho del paciente o familiar a expresar sus emociones, y en ningún caso sentirlas como un ataque personal.

2. Las emociones son consustanciales, en mayor o menor medida, a la cercanía de la muerte. Puesto que la muerte es un hecho inexorable, no se trata de controlar la situación, sino de facilitar la canalización de la respuesta a la situación.

3. Normalizar la presencia de sentimientos acordes con el sufrimiento debido a la enfermedad o al deterioro que las personas van viviendo día tras día.

4. La percepción de control no sólo reduce la indefensión, sino que también facilita la aceptación de aquello que no se puede controlar.

5. La promoción de estados de ánimo positivos y la potenciación de recursos de la persona es tan importante a nivel terapéutico como otras intervenciones dirigidas a disminuir los estados afectivos adversos.

6. Es importante reconocer la naturaleza multifactorial del origen de las emociones, y tratar de entenderlo. Se trata de empatizar y hacerse cargo de las mismas.

7. Una adecuada información, la anticipación de situaciones amenazadoras, la prevención de respuesta y la garantía de soporte son estrategias necesarias para la confrontación y disminución de los miedos.

8. Es importante estar atentos a las necesidades espirituales que pueden surgir con gran intensidad.


 SUGERENCIAS DE INTERVENCIÓN

Es necesario personalizar las actuaciones aunque las siguientes estrategias resultan habitualmente útiles:

1. Facilitar el “des-ahogo” emocional, sugiriendo el contacto con la emoción, la identificación y la comprensión, para, posteriormente, ayudar a canalizarla.

2. Preguntar motivos (físicos, emocionales, espirituales). Es importante no inferir las razones de los sentimientos del paciente. Puede estar reaccionando a una pérdida previa, anticipando un evento aversivo futuro o sufriendo las consecuencias de un síntoma deficientemente controlado. Considerar la posibilidad de organicidad.

3. Preguntar y escuchar el abanico de necesidades para valorar aquellas que pueden ser cubiertas o las que precisan ayuda para conseguir progresos en el proceso de adaptación.

4. Puesto que los tres componentes esenciales de toda reacción emocional son: pensamientos, reacciones fisiológicas y comportamientos será necesario intervenir en cada uno de ellos teniendo en cuenta sus relaciones interactivas.

5. Resulta de gran ayuda el entrenamiento en reestructuración cognitiva, facilitando el cambio hacia otros pensamientos productivos que permitan al paciente reencuadrar su situación y generen bienestar.
6. Fomentar la prevención de respuestas. Preparando a la persona para aquellos acontecimientos que pueden presentarse en el futuro y pueden resultar difíciles de abordar, posteriormente, a lo largo de la enfermedad.

7. Propiciar la atención selectiva en las dos vertientes: positiva y negativa, atendiendo aspectos y pensamientos agradables y dejando fluir los desagradables.

8. Fomentar una actitud de aceptación activa y serena sabiendo que las cosas son como son, no como nos gustaría que fuesen. Las técnicas de Mindfullness pueden ser de especial ayuda.

9. Utilizar las técnicas de solución de problemas. Es especialmente útil en la búsqueda de soluciones o alternativas a situaciones conflictivas puntuales que aparezcan en la fase final de la vida.

10. Entrenar en técnicas de relajación, visualización, autohipnosis, y otras similares. Se trata de estrategias complementarias y nunca alternativas a la terapéutica biomédica paliativa que se administra.

11. Motivar al paciente a ser asertivo en la expresión de sus propias necesidades tanto con los profesionales como con su propia familia. Con frecuencia el paciente se refugia en el silencio por no preocupar o agregar sufrimiento a sus familiares, lo que incrementa su nivel de ansiedad.

12. Dar garantía de soporte desde las claves de disponibilidad, accesibilidad y confidencialidad, tanto para petición de información como para explicitación de las emociones.


Como consideración final hemos de hacer hincapié que en que las técnicas a utilizar en pacientes al final de la vida son las mismas que las que se emplean con otras personas en diferentes circunstancias vitales. No obstante igualmente importante resulta ser especialmente sensible a la situación tan delicada y definitiva para la vida de las personas en que se producen nuestras intervenciones.

jueves, 30 de abril de 2015

Técnicas para una Terapia de Pareja

LA PREGUNTA MILAGRO

Es una secuencia de preguntas que solemos iniciar de la siguiente forma:

“Supongan que esta noche, mientras están durmiendo, sucede una especie de milagro y los problemas que les han traído aquí se resuelven, no como en la vida real, poco a poco y con el esfuerzo de todos, sino de repente, de forma milagrosa. Como están durmiendo no se dan cuenta de que ese milagro se produce. ¿Qué cosas van a notar diferentes mañana que les hagan darse cuenta de que ese Milagro se ha producido?”

Ejemplo de Pregunta del Milagro:

T: Ahora quería hacerles una pregunta un tanto extraña; extraña en el sentido de que va a requerir que ustedes utilicen mucho su imaginación. Les pido que presten mucha atención a ella porque su respuesta va a ayudar mucho a que terminemos de aclarar en qué tiene que consistir exactamente nuestra ayuda. Quiero que se imaginen que esta sesión termina y que ustedes vuelven a sus casas..., imaginen que el resto del día transcurre con normalidad y que se van a dormir... Imaginen que..., mientras están durmiendo..., sucede un “milagro”..., y que todos los problemas que les han traído aquí se resuelven de repente. Como están durmiendo, no se dan cuenta que ese milagro se ha producido, por eso quiero que se imaginen y me digan: ¿Qué cosas van a notar diferentes mañana que les van a hacer pensar que ese “milagro” se ha producido?

C1: Ehhh... uff... ¡no sé!, ¡es difícil!
T: Sí, lo sé, es difícil, sé que les estoy pidiendo un gran esfuerzo

C2: Pienso que las cosas estarán más calmadas, que estaremos más tranquilos.
T: Hmm...! ¿En qué va a notar que “las cosas” están más tranquilas?
C2: Lo que pasa es que... no sé... es que ahora es llegar a casa y nada más abrir la puerta ya está con mala cara, es como si me esperara para discutir, es verla con esa actitud y yo ya me enfado... es llegar a casa y pelear... da igual el motivo...
T: Sí, me hago una idea. Por favor imagínese que están en el día después del “milagro”, ¿cómo va a cambiar eso?
C2: No sé..., imagino que ella estaría haciendo algo en la casa, no sé..., cualquier cosa que tuviera que hacer
T: Ajá!!, ése es el tipo de cosas que me interesan, usted va a llegar a casa y ella va a estar haciendo sus cosas..., siga imaginando por favor, ¿qué más cosas diferentes va a hacer ella?
C2: No me mirará con mala cara.
T: Vale. ¿qué va a hacer en lugar de mirarle con mala cara?
C2: Uff..., no sé..., es difícil..., quizá me dé un beso de bienvenida.

T: Bien, ¡buena idea!, tal vez le dé un beso de bienvenida. Siga imaginando por favor..., entra en casa y ella está haciendo sus cosas, ella le oye llegar y se acerca para recibirle con un beso... ¿Qué más?
C2: creo que nada especial, sólo pequeñas cosas, hablaríamos... nos reiríamos... algo así.
T: Sí, sí, esas pequeñas cosas, esos pequeños detalles son importantes, son los que me ayudan a hacerme una idea de lo que será sus vidas una vez que hayan resuelto sus problemas.
T: (dirigiéndose a la mujer) ¿Puede imaginarse la escena que está describiendo su marido?
C1: Sí.
T: ¿Encaja también con su milagro?
C1: Sí, encaja, sí
T: (sigue con la mujer) ¿De qué cosas cree que van a hablar?
C1: creo que de lo mismo que hablábamos antes, del trabajo, sí..., antes siempre cuando llegaba me contaba cosas de su trabajo.
T: Ajá, así que una de las cosas de las que van a hablar es del trabajo. C1: sí, o de cualquier otra cosa..., ¡si es que ahora no hablamos!
T: Entonces vais a hablar más. Intenta seguir imaginando esa escena después del milagro. ¿Cómo crees que va a reaccionar él cuando le recibas con un beso?
C1: Bien, seguro que bien... él sabe que siempre he sido muy cariñosa. T: Ya..., sí, ¿qué crees que va a hacer?

Una vez obtenida una buena descripción del futuro sin problema, es posible dar un paso más y traducirla en un plan concreto de acción. “Si quisieras empezar a hacer algo de todo esto mañana mismo, ¿qué podría ser?, “De todas las cosas que habéis mencionado, ¿cuáles son las más sencillas de poner en práctica?”.
Finalmente podemos volver al presente y al pasado inmediato desde la perspectiva positiva que hemos generado en el futuro. Hablamos entonces del trabajo con excepciones, es decir, con las ocasiones en que no se da el problema. Puede iniciarse preguntando “¿Cuál es la última vez que se ha producido alguna parte de este milagro que acabas de describir?”.

TRABAJO SOBRE EXCEPCIONES

Steve de Shazer define como “excepciones” aquellas ocasiones en las que, en contra de lo esperado, no se da la conducta-problema. En un sentido más amplio, diríamos que las excepciones son aquellas conductas, percepciones, ideas y sentimientos que contrastan con la queja y tienen la potencialidad de llevar a una solución si son adecuadamente ampliadas (de Shazer, 1991).

Ejemplo trabajo con excepciones: en la primera entrevista el cliente y su mujer habían contestado a la pregunta milagro describiendo varios aspectos de su relación que querían mejorar, durante la primera entrevista se exploró un cambio pretratamiento sin conseguir atribuciones internas de cómo conseguía resistir la tentación de beber.

T: Imagino que en esta semana habrá habido momentos buenos y momentos malos, me gustaría empezar hablando de los primeros, ¿qué cosas han ido mejor durante esta semana?
C1: No he bebido ni una sola gota de alcohol.
T: ¡¡¿Sí?!!, ¿cuánto tiempo llevas ya sin beber?
C1: 12 días.
T: ¡Son muchos días!
C2: Es su récord, nunca había conseguido estar tanto tiempo. C1: ¡Ha sido una semana estupenda!
T: (A los dos) contadme qué ha pasado en estos días.
C2: mi marido ha hecho un gran trabajo.
T: Estoy segura de que tú también le ayudas mucho.

C1: Pues mira, yo creo que lo más importante es que yo esté tranquilo. Antes nunca lo estaba, siempre estaba con la mentira preparada, ahora, al no beber estoy tranquilo porque no tengo que engañarla.
T: Bien, entiendo. Me gustaría que me contarais cómo son las cosas en casa cuando hay más tranquilidad, (a la mujer), ¿en qué se le nota a tu marido que está más tranquilo?
C2: No sé, quizá... bueno, sí, está más tiempo conmigo y he notado que colabora algo más en la casa, ¡aunque no se le dé muy bien! (risas). Ahora cuando llego a casa las cosas están recogidas y la cama está hecha.
C1: (Entre risas) es verdad, no soy muy bueno con las tareas de casa, pero creo que debo ayudarla, al fin y al cabo ella trae el dinero a casa.
T: ¿Te sorprendió mucho descubrir que tu marido es todo un “amo de casa”? C1: (Riéndose) La verdad es que no lo hago muy bien.
T: Pero al menos lo intentas, ¿no?, (a la mujer) ¿cómo reaccionaste al llegar a casa y ver las cosas recogidas y la cama hecha?
C2: Pues no lo sé, imagino que me pondría contenta.
C1: Sí lo sabes. (Mirando a la terapeuta) Ha estado más amable y comprensiva conmigo, apenas hemos discutido y lo mejor de todo, es que no ha estado todo el tiempo recordándome que saliera a buscar trabajo.
C2: No ha hecho falta, (mirando a la terapeuta) él se ha adelantado y ha llamado a su antiguo trabajo.
T: eso es realmente interesante, esa es una de las cosas que dijisteis que sería buen indicador de que las cosas van mejorando. Veo que la semana ha sido muy activa; las cosas están al menos un poco mejor, han discutido menos, (mirando al marido) has empezado a buscar trabajo y sigues sin beber. Vamos, por partes, (a la mujer) ¿qué es lo que tu marido ha estado haciendo diferente esta semana?, ¿qué es lo que más te ha llamado la atención?
C2: Pues eso, que está más activo. T: Sí, ¿puedes ponerme un ejemplo?
C2: Pues..., salió a hacer la compra, porque yo no me encontraba bien, y barrió y fregó la casa.
T: Buenos ejemplos, sigue...
C2: Llamó a su trabajo anterior para ver si podía volver... 

C1: (superponiéndose) lo perdí por culpa de la bebida.
T: (Dirigiéndose al marido) Me queda claro lo que habéis estado haciendo para que las cosas vayan mejor en casa, lo que no acabo de entender es cómo eso te ayuda a mantenerte alejado de la bebida.
C1: Pues... la verdad es que está relacionado, pues yo antes me sentía mal, estresado, desesperado... y la única salida que veía era eso... beber... la bebida era mi única salida.
T: ¿Qué cosas ha hecho tu mujer que te ayudan a mantenerte alejado de la bebida?
C1: Cuando salimos de aquí seguimos hablando de lo que nos pasaba, lo hemos empezado a ver como una “enfermedad”, y ahora siento que ella me entiende...
T: Estoy de acuerdo con eso, te has dado cuenta que trabajáis en equipo y eso te ayuda, ¿qué cosas de las que ella ha estado haciendo te han ayudado más?
C1: Lo que más es el que me escuche, que escuche mis problemas y no me eche en cara que estoy sin trabajo.

EL INTENTO DE FORZAR ALGO QUE SÓLO PUEDE OCURRIR DE MODO ESPONTÁNEO.

Terapeuta (a un paciente con ideas obsesivas): Usted trata de mantener control sobre sus pensamientos. Pero no lo está consiguiendo. Lo único que puede hacer es esperar hasta que vengan esos pensamientos perturbadores. Cuando lleguen, usted intenta quitárselos de la cabeza, pero permanecen hasta que ellos han decidido marchar. No; para que usted logre controlarlos, el primer paso consiste en que sea usted quien determine cuándo tienen que venir y cuánto tiempo permanecerán, al menos durante algún tiempo. Ahora bien, dice usted que dichos pensamientos no suelen asaltarle a las nueve de la mañana, sino que de ordinario aparecen hacia mediodía. Pues bien, usted puede controlarlos. A las nueve de la mañana usted hace que salgan deliberadamente esos pensamientos perturbadores y los mantiene hasta las nueve y media por lo menos. Es posible que tales cavilaciones intenten abandonarlo antes pero debe usted obligarlas a seguir allí. Si su mente pretende vagabundear en otras direcciones, oblíguela a volver a sus cavilaciones. En otras ocasiones, éstas se presentarán espontáneamente. Muy bien, pero no deje que se vayan cuando ellas hayan decidido marcharse. Usted las conserva durante otros cinco o diez minutos, por lo menos. Ellas pueden decidir cuándo se presentan, pero usted controlará el momento en que deban marcharse. (R. Fisch, J.H. Weakland y L. Segal, 1994).

EL INTENTO DE DOMINAR UN ACONTECIMIENTO TEMIDO APLAZÁNDOLO


Terapeuta (a un estudiante con miedo a los exámenes): En el próximo examen, no me importa la calificación que usted obtenga, sino más bien el hecho de que es una oportunidad para aprender algo más acerca de su problema. De hecho, le garantizo que, por más que haya estudiado, no obtendrá en él una nota superior a 90 sobre 100. Cuando le entreguen el cuestionario de examen, quiero que lea detenidamente las diez preguntas que aparecen en él. Entonces, elegirá una y la dejará sin respuesta, a pesar de lo mucho que sepa sobre el tema. Tengo el máximo interés en cómo elegirá usted dicha pregunta, porque gracias a este proceso aprenderá usted algo útil sobre su problema. (R. Fisch, J.H. Weakland y L. Segal, 1994). 

domingo, 26 de abril de 2015

Técnica Relajación Jacobson (abreviada)



-       Ponte en una postura cómoda y cierra los ojos. Respira con tranquilidad tomando el aire por la nariz y expulsándolo por la boca, lentamente.
-       Ahora presiona fuertemente los talones contra el suelo. Las puntas de los dedos, las vuelves hacia arriba. Mantén un momento esa tensión. Ahora suelta y relájalos. Deja los músculos cada vez más flojos y relajados. Las piernas cada vez están más relajadas y pesadas.
-       Concéntrate ahora en tú respiración. Fíjate cómo el aire entra y sale de tus pulmones. Después de inspirar mantén el aire por unos momentos. Luego expulsa el aire. Vas notando cómo al expulsar el aire, el pecho se relaja agradablemente. Respira lentamente durante un rato. Notas las sensaciones agradables y relájate. Estas muy tranquilo, muy relajado.
-       Levanta los hombros hasta casi la altura de tus orejas. Date cuenta de la tensión que notas. Deja caer los hombros. Sientes una agradable sensación de relajación. Nota como tus músculos están cada vez más relajados. Intenta relajarlos todavía más. Nota como la relajación llega a los músculos de la espalda. Relaja totalmente la nuca, el cuello, las mandíbulas, toda la cara. Deja que la relajación llegue a los brazos y a las manos hasta la misma punta de tus dedos.
-       Cierra tus manos haciendo un puño. Aprieta fuerte. Nota la sensación de tensión en el antebrazo y en la mano. Ahora deja tus manos y el antebrazo relajados, flojos, totalmente relajado. Abre poco a poco las manos y concéntrate en la sensación de relajación.
-       Aprieta tu cabeza hacia atrás todo lo que puedas, de manera que sientas tensión en la nuca. Relájate. Pon la cabeza en una posición agradable, y deja caer hacia delante apretando tu barbilla contra el pecho. Notas la tensión del cuello y de la nuca. Ahora levanta tu cabeza y notas como va llegando lentamente la relajación.
Balancea la cabeza de atrás hacia delante y de izquierda a derecha de modo que la tensión en el cuello y en la nuca desaparezca.
-       Deja que la relajación suba entera desde los pies, a través de las piernas a tu espalda, al pecho, al estómago, nuevamente a la espalda, a los brazos, a las manos, a la punta de tus dedos, al cuello y a la cara.
-       Concéntrate ahora en tú frente. Levanta las cejas con fuerza hacia arriba de modo que se formen arrugas horizontales en la frente. Mantenlas así. Nota la tensión en tu frente. Ahora relaja la frente, déjala lisa. Sientes la relajación en la frente y en toda tu cabeza.
-       Ahora aprieta los ojos cerrados con fuerza. Siente la tensión en la zona de los ojos. Aflójalos y relájate. Mantén los ojos cerrados con suavidad y sin fuerza y nota la sensación de relajación.
-       Deja todo tu cuerpo flojo y relajado del todo. La frente lisa, los párpados pesados, las mandíbulas relajadas. Nota como descansas todo tu cuerpo. Respira profundamente.
-       No pienses en nada, sólo en la agradable sensación de estar relajado. Te sientes tranquilo, agradable, relajado, muy tranquilo, agradable, relajado.
-        Ahora vas a contar hacia atrás: Cinco, cuatro, tres, dos, uno. Te dices a ti mismo: me siento perfectamente, como nuevo, muy tranquilo.
-       Ahora poco a poco vas moviendo los dedos de los pies, los dedos de las manos.
-       Respira profundamente; volviendo al aquí y al ahora, vas a abriendo los ojos poco a poco a tú ritmo. Vente levantando lentamente.


miércoles, 22 de abril de 2015

Intervención en catástrofes


ESTRATEGIAS INTERVENCIÓN AL DAR MALAS NOTICIAS
  • - OBTENER TODA INFORMACIÓN POSIBLE
  • - ASEGURARNOS DE LA IDENTIDAD DE LA VÍCTIMA
  • - INTENTAR QUE SEA EN PERSONA. CONTACTO VISUAL SERENO Y
    DIRECTO
  •  -IDENTIFICARSE COMO PSICÓLOG@

    SIEMPRE

    MOSTRAR INTERES, PACIENCIA, SEGURIDAD.
    •  NO SER TELEGRÁFICO.
    •  SER HONESTO SI PREGUNTAN
    •  NO APORTAR OBJETOS PERSONALES DE LA VÍCTIMA ( SI ES POSIBLE)
      SOBRE TODO SI ESTÁN DESTROZADOS
    1. 1)  TRATAR DE NO DAR LA NOTICIA HASTA NO ESTAR EN EL INTERIOR
    2. 2)  ESTAR PREVENIDO ANTE LAS REACCIONES. LOCALIZAR EL HOSPITAL
      MÁS CERCANO
    3. 3)  MENSAJES CLAROS DESDE EL PRINCIPIO, PRECISO PERO CON TACTO,
      RESPETO Y DELICADEZA. FRASES CORTAS, MENSAJES SENCILLOS.
      EXPLICAR BREVEMENTE LO OCURRIDO.
    4. 4)  SI ESTÁ SOL@ BUSCAR APOYOS, SI LA PERSONA LO DESEA
      PERMANECER HASTA QUE LLEGUEN, RESPONDER A LAS NECESIDADES
      INMEDIATAS.
    5. 5)  SI LLORA, GRITA... ES REACCIÓN NORMAL Y A VECES BUENA Y
      CONVENIENTE

    NUNCA:

    FRASES QUE CULPABILICEN DAR FALSAS EXPECTATIVAS

  •   ENTRETENERSE EN CONVERSACIONES TRIVIALES
  •  INTENTAR MINIMIZAR LA SITUACIÓN
  •  EXPONER HIPÓTESIS GRATUITAS
  •  UTILIZAR PALABRAS DE ALTO CONTENIDO EMOCIONAL.”DESTROZADOS....”
  •  UTILIZAR FRASES DE RELLENO
  •  “ENTIENDO LO QUE SIENTE”

    SIEMPRE QUE SEA CIERTO UTILIZAR FRASES COMO:
  •  NO SUFRIÓ EN NINGÚN MOMENTO
  •  SE HA HECHO TODO LO HUMANAMENTE POSIBLE
  •  USTED NO TIENE LA CULPA DE NA, NADIE SABIA QUE ESTO IBA A
    PASAR

martes, 14 de abril de 2015

PNL (presuposiciones originales de la programación neurolingüística)




Las presuposiciones , se pueden considerar como criterios a priori que nos sirven para organizar nuestra experiencia y nuestro comportamiento. Son los supuestos básicos a partir de los cuales se estructura una armazón lógica de nuestros mapas del mundo. No se estiman tanto en función de su veracidad o falsedad como de su utilidad.
Estas presupociones o supuestos operativos constituyen una guía o modelo que facilitan la realización práctica de lo que entendemos como Arte de la Programación Neurolingüística y se derivan de conclusiones extraídas como fruto de la investigación en diferentes campos de la psicología cognitiva , la cibernética , las teorías sobre la comunicación y la teoría de sistemas. 
Pueden resumirse así:

1.-Procesamos la información a través de los cinco sentidos.

2.-Las personas tenemos dos niveles de comunicación: consciente e inconsciente.


3.-No se puede no comunicar.


4.-Todo comportamiento se orienta a la adaptación.


5.-Para conocer las respuestas es indispensable tener “canales sensoriales limpios”, esto implica evitar prejuicios.


6.-Todo comportamiento tiene una intención positiva.


7.-El mapa no es el territorio.


8.-No existen fracasos en la comunicación, sólo se producen resultados.


9.-Aceptamos con mayor facilidad lo conocido.


10.-Rapport es el encuentro de las personas en el mismo modelo del mundo.


11.-Las personas tienen todos los recursos necesarios para hacer cualquier cambio que deseen
.

recogido material aepccc.

miércoles, 8 de abril de 2015

Directrices para la evaluación de la custodia de los niños en procedimientos de divorcio


I. Directrices orientadoras:
  1. El principal objetivo de la evaluación es la valoración del mejor interés psicológico de los niños.
  2. Aunque los intereses de los padres puedan ser legítimos, los intereses de los niños y su bienestar son primordiales y, por ello, debe prevalecer el interés del menor.
  3. El foco de la evaluación está en las capacidades parentales, las necesidades psicológicas y de desarrollo de los niños y el resultado adecuado.
II. Directrices generales:
  1. El rol del psicólogo es el de un profesional experto que se esfuerza por mantener una postura objetiva e imparcial.
  2. El psicólogo debe tener competencia especializada. Es decir, debe disponer de conocimientos, experiencia y/o supervisión en esta temática y, en sentido amplio sobre los conocimientos técnicos y jurídicos que competen al psicólogo forense.    
  3. El psicólogo debe ser consciente de los sesgos personales y sociales y llevar a cabo una práctica no       discriminatoria.
  4.  El psicólogo evitará relaciones múltiples (por ejemplo, no actuará simultáneamente como terapeuta y perito)

III. Directrices del procedimiento:
  1. El alcance de la evaluación relacionada con la custodia es determinado por la naturaleza de la cuestión o asunto, elevada por la persona remitida o por el tribunal, o es inherente a la situación.
  2. El psicólogo obtiene el consentimiento informado de los adultos participantes y, si es adecuado, informa a los niños participantes.
10. El psicólogo informa a los participantes sobre los límites de la confidencialidad y la revelación de la información. 
11. El psicólogo debe usar múltiples métodos de reunión de datos.
12. El psicólogo ni sobreinterpreta ni interpreta inapropiados datos clínicos o de evaluación. Debiendo informar al

tribunal sobre las posibles limitaciones que puedan existir en su valoración.
13. El psicólogo no dará una opinión respecto el funcionamiento psicológico de un individuo que no ha evaluado

personalmente.
14. Las recomendaciones sobre la custodia, de realizarse, deben estar basadas en el mejor interés psicológico del

menor.
15. El psicólogo clarifica los honorarios profesionales de forma conveniente.
16. El psicólogo conservará de forma adecuada los registros usados en la evaluación.

Para el desarrollo de la evaluación, el psicólogo forense, teniendo como guía estas directrices y los criterios de valo- ración que han sido ampliamente descritos con anterioridad, diseñara un proceso evaluativo que permita explorar de forma conveniente estas variables. Ello se realiza con los métodos e instrumentos tradicionales de la psicología y de la forma más solida y fundamentada posible.
Finalmente, cabe subrayar que en la valoración de los datos, el técnico debe tener en cuenta las peculiaridades y características que puede comportar la situación de ruptura en los miembros de la familia. Concretamente, es de especial interés tomar en consideración la variable “conflicto”, recordando tener en cuenta el peso del efecto del conflicto parental en posibles alteraciones / disfunciones que puedan presentar tanto los niños como los adultos.

(Hetherington, 1979; Wallerstein y Kelly, 1980; Hayden, 1984)